miércoles, 26 de noviembre de 2014

El Sida en México

El SIDA EN México

Introducción
Los orígenes
A México, el VIH llegó proveniente de los Estados Unidos. Los primeros casos conocidos fueron localizados en varones de elevado nivel profesional que habían residido en EU. A diferencia de los casos que se presentaban en ese país, donde las personas fallecían de neumonía, en México la diarrea fue el cuadro más frecuente. Existe una hipótesis en torno a la llegada del VIH a México: se menciona que las primeras personas que vivían con VIH lo contrajeron en el año de 1981 y en 1983 fueron diagnosticadas. En 1985 se registraron los 2 primeros casos de VIH en mujeres con historia de transfusión sanguínea.
Las epidemias de VIH hablan de la persistencia de ciertas prácticas que aumentan el riesgo de contraer el virus entre las subpoblaciones más afectadas. El grupo más afectado por la epidemia es el de los hombres que tienen sexo con hombres (HSH), que representan el 60% del total de seropositivos en el país. La prevalencia del VIH entre hombres que tienen relaciones sexuales con otros hombres era de 25,6% en 2009, cifra extremadamente alta en comparación con el indicador para la población general. A pesar de que el número de HSH sigue siendo el componente principal del total de portadores del virus en México, en los últimos años se ha observado una tendencia hacia la feminización de la epidemia.
La epidemia de VIH/sida en México es un problema de salud pública cuyos orígenes se remontan a 1983, cuando fueron diagnosticados los primeros casos en el país. Como en otros países de América Latina, el crecimiento del número de portadores aumentó de manera sostenida y exponencial durante los primeros años. La intervención de la sociedad civil y el gobierno han logrado mantener la epidemia en niveles estables, aunque cada año se suman nuevos casos a la estadística.
México fue uno de los primeros países en prohibir el comercio de la sangre a raíz del descubrimiento de los medios de transmisión del VIH. Precisamente esta actividad es señalada como uno de los hechos que contribuyó a la rápida difusión del virus en el país. En la medida que se descubrieron terapias antirretrovirales, los grupos de portadores organizados presionaron al gobierno para que facilitara el acceso a estos medicamentos. Como consecuencia, los medicamentos antirretrovirales se distribuyen de manera gratuita a través de las instituciones que componen el Sistema Nacional de Salud.
La entidad encargada de operar y diseñar las políticas sanitarias sobre la epidemia en México es el Centro Nacional para la Prevención y Control del VIH/sida (Censida). Cada entidad federativa posee una entidad homóloga que atiende las cuestiones relativas a la epidemia en el territorio de su competencia.

Desarrollo
La epidemia en México

El origen del virus de inmunodeficiencia humana (VIH) sigue siendo motivo de debate, aunque cada vez parece que hay mayor consenso en torno a que se trata de una mutación del virus de inmunodeficiencia de los simios que afecta a algunas especies de primates de África ecuatorial. La infección fue documentada por primera vez en 1981, cuando unos médicos de Los Ángeles (California) dieron a conocer cinco casos de un cuadro complejo y extraño entre varones homosexuales que fueron atendidos en esa ciudad.
Entre 1981 y 1985 el gobierno mexicano negó la presencia del virus en el país. A partir de la información proveniente del exterior, las autoridades de salud tomaron algunas medidas para prevenir la posible entrada del VIH al territorio mexicano. Una de ellas consistió en la prohibición del comercio de sangre humana y sus derivados, actividad que se realizaba de manera corriente en algunos hospitales del país. Las reacciones fueron muy similares a las que tuvieron lugar en distintos países alrededor del mundo. Al igual que en Estados Unidos, los medios mexicanos hicieron popular el mote de peste gay con el que se conoció satíricamente a la enfermedad. Esto contribuyó a la formación de un estigma sobre la enfermedad que favoreció la discriminación de los homosexuales en los establecimientos de salud y la segregación de los infectados por el VIH (o sospechosos de serlo) en los lugares donde eran atendidos.
En contraste con la negativa gubernamental a reconocer la presencia del VIH en el país, algunos investigadores habían rendido cuenta de por lo menos catorce casos en el país. De ellos, cinco fueron atendidos en el Instituto Nacional de Nutrición Salvador Zubirán, en la Ciudad de México. A partir del estudio de esos casos, un equipo de investigadores mexicanos llegó a la conclusión de que una de las características del sida —todavía no definida en esos días— era la disminución de los linfocitos T CD4. Aunque buscaron publicar su descubrimiento en 1983, su investigación fue rechazada por varias revistas científicas hasta 1985, un año después que Nicholson y sus colaboradores hicieran público el mismo dato.
En agosto de 1985, la Secretaría de Salubridad y Asistencia reconoció que el país había registrado sus primeros casos de infección por VIH en 1983. De acuerdo con la declaración oficial de Guillermo Soberón, titular de la cartera de salud, en agosto de 1985 el número de infectados por VIH en el país era de 63, de los cuales sólo 17 habían sido confirmados a la fecha de su declaración. Ninguna de las cifras ofrecidas en esa época coincidía con el gobierno: para la Asociación de Médicos Mexicanos la cifra total era de 85 personas, el Instituto Nacional de Nutrición contaba 50 casos, mientras que Excélsior decía que el total era de 90, basado en una investigación sobre distintas dependencias del sector salud.
Conasida
El gobierno de México respondió al llamado de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para que las naciones del mundo tomaran actuaran de manera organizada para enfrentar la epidemia. Como consecuencia, se formó el Comité Nacional para la Prevención del Sida (Conasida), que en 1988 fue elevado a la categoría de Centro Nacional para la Prevención y Control del Sida
La epidemia de VIH/sida en México es objeto de observación por parte de distintas entidades del gobierno mexicano. De entre ellas, la más importante es el Centro Nacional para el Control y Prevención del VIH/sida, creado con la categoría de consejo nacional en 1986 para coordinar acciones estatales y civiles encaminadas a mantener la epidemia dentro de parámetros manejables.
En México la epidemia afecta principalmente a los hombres que tienen sexo con hombres. Este grupo de población significa más del 40% del total de casos de VIH registrados en el país. La mayor parte de los seropositivos mexicanos son jóvenes en edad productiva. A pesar de este dato, desde 2007 el número de nuevos contagios registrado entre mujeres ha superado al indicador para varones, de modo que se espera que la epidemia comience a adquirir un rostro femenino tal como ocurre en los países de África subsahariana.
La prevalencia del VIH en México es de 0.3%. Esto quiere decir que 3 de cada mil mexicanos son portadores del VIH. Es una cifra relativamente baja, en comparación con los vecinos geográficos del país, como Estados Unidos, donde 6 de cada mil personas están infectadas con el virus, o como Belice donde 24 beliceños de cada mil son seropositivos. El impacto de la epidemia difiere de un estado a otro. La mayor parte de los casos detectados son residentes del Distrito Federal y el Estado de México, aunque la migración está generando una modificación en las tasas de prevalencia de cada estado. México ocupa el tercer puesto en América en cuanto a número total de casos detectados de VIH, detrás de su vecino del norte y Brasil, a pesar de que la prevalencia del virus en países como Argentina es mayor.
Particularmente en la Ciudad de México, el Gobierno Capitalino, indica el siguiente dato: anualmente se diagnostican entre 1200-1300 casos nuevos de sida en el DF El 89% de los casos corresponden a hombres (una epidemia altamente concentrada en HSH). El 26% de los casos son de jóvenes de 15-29 años; y un 50% en personas de 30-44 años de edad.





Estadísticas de personas infectadas en México.
Formas de transmisión

En México la principal forma de transmisión del VIH es a través de la vía sexual. En 2002 se calculó que el 90% de la personas que contrajeron el virus lo hicieron a través de la exposición por prácticas de riesgo. En 2010, el número de casos de sida en personas entre 15 y 29 años que contrajeron el VIH por la vía sexual corresponde al 98,6% del total; aunque entre las mujeres representa el 99,1% de los casos, todos a través de relaciones heterosexuales.
A partir de la suspensión del comercio de sangre y de la regulación estricta de las normas sanitarias en la materia en 1986, los casos de contagio por transfusión sanguínea han disminuido drásticamente desde 1988, de modo que entre 1996 y 2002 no se había vuelto a registrar un solo caso de contagio en México debido a las transfusiones sanguíneas.
A diferencia de otros países latinoamericanos como Brasil, en México el índice de contagio entre usuarios de drogas inyectables ha sido mínimo. En 2002 se calculó que en algunas ciudades de la fronteras donde la incidencia de este tipo de contagios es mayor que en el resto de México los UDI representaron el 3% del total de contagios por VIH. En 2010, los datos del Registro Nacional de Casos de Sida indicaban que sólo 1,4% de los casos detectados en ese año correspondían a este grupo de la población.
De los casos de sida entre menores de 15 años acumulados entre 1985 y 2002, el 70,3% correspondía a infecciones por la vía perinatal, es decir, a través de la transmisión del VIH de una madre infectada a su hijo durante la crianza. Se han logrado avances en el tratamiento profiláctico con antirretrovirales, que ha demostrado reducir notablemente el riesgo de transmisión perinatal del VIH. En México se cuentan con datos exactos sobre el seguimiento a madres seropositivas y sus hijos infectados, pero un estudio en la clínica de atención a niños seropositivos de la UNAM reveló que sólo el 45% de las madres había recibido atención anterior al parto y 83% de ellas conoció su condición seropositiva después del embarazo.


Discriminación y derechos humanos de las personas con VIH/sida en México

La discriminación y el estigma que todavía existe respecto a la enfermedad es una limitante para que la gente se haga el examen, ya que en los centros de salud se piden antecedentes y detalles sobre la vida íntima.

“La gente cree que se le va a juzgar. Los hombres heterosexuales que tienen sexo con otros hombres piensan que los doctores los van a asumir como homosexuales y prefieren no ir al médico”, apuntó Alvarado.

Respecto al registro de fallecimiento, explicó que existe una “cifra negra” porque las actas de defunción indican solamente que la causa de la muerte fue por una enfermedad oportunista, pero no se asienta si la perdona estaba infectada con el VIH.

El Centro Nacional para la Prevención y el Control del VIH-Sida (Censida) tiene registradas 88 mil 911 muertes por Sida o VIH en los últimos 29 años, pero la cifra también podría crecer si se detallara que además de esa enfermedad, el paciente tenía el virus.



conclusión
Para erradicar la enfermedad tanto en México como en cualquier parte del mundo se recomienda seguir estas propuestas:
1.    Pareja sexual exclusiva: es importante mantener relaciones sexuales monógamas con personas que no estén contagiadas con el virus. Tener varias parejas sexuales aumenta la posibilidad de contagiarte de sida. Cuando inicies una relación, lo ideal es comprobar a través del examen médico que tu nueva pareja o ambos no tengan el virus.

2. Uso correcto de condón: siempre que haya relaciones sexuales con penetración vaginal, anal o sexo oral, es vital el uso correcto de preservativo. El condón además de protegerte del sida, disminuye el riesgo de contraer otras enfermedades de trasmisión sexual (ITS)como la sífilis. El condón es una de las formas más seguras para no contraer el VIH.
3. Abstinencia sexual: ser abstemio es una decisión propia y personal, sin embargo, es una de las prácticas más seguras para no adquirir el virus por vía sexual.
 Estar informado es la mejor forma de prevención, en el siguiente video descubre más datos acerca del sida:
4. Usa material esterilizado: ante cualquier circunstancia ya sea por consumo de drogas o procesos médico, nunca se deben compartir jeringas ni agujas. Todo material quirúrgico debe ser desechable o esterilizado. También evita compartir máquinas de afeitar, instrumentos de manicura o hacerte tatuajes en lugares no establecidos.
5. Practica el sexo seguro: si no conoces bien a tus parejas sexuales, opta por tener sexo seguro, que implica caricias y masturbación sin llegar a la penetración.
6. Detección oportuna de embarazo: si piensas tener un hijo, primero debes verificar que no seas portadora del virus, ya que durante el parto se puede contagiar al bebé. Con un diagnóstico a tiempo, se puede evitar la trasmisión del  virus de madre a hijo.


Reflexión

El tema del sida en México lo elegí ya que se me hace un tema muy interesante ya que en la actualidad ha incrementado la cantidad de gente infectada por el virus ya sea por  falta de criterios personales, fata de información en las personas
Yo se que parte de erradicar el virus es concientizar a la gente sobre el sexo y esto es dando platicas tanto por parte de la escuela y como parte de la educación de casa ya que algunos padres sienten pena de hablar de este tema con los hijos.
En la actualidad los jóvenes o mejor dicho niños empiezan su vida sexual activa a una corta edad y es por falta de comunicación de los padres  por que no solo se arriesgan a un embarazo no seseado sino a una infección de transmisión sexual
Y el sida es una de las que están creciendo el número de personas infectadas.
Para empezar este trabajo comencé por seleccionar un tema de interés para todo el mundo en mi caso me enfoque  en México  y empese a buscar algunas estadísticas del país en general  no me enfoque a dividir en regiones o estados  ya que pasa eso se necesita enfocarse mas a fondo para tener un amplio conocimiento de lo que esta sucediendo en mexico.

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